lunes, 29 de abril de 2013

EL AUTISMO: UNA MANERA DISTINTA DE AFIRMACIÓN DE UN SUJETO




El ser humano no sólo es un exiliado del paraíso sino que su modo de existencia pasa por la palabra, se afirma como sujeto con la palabra. En el inicio, algo empuja al niño a entrar en la palabra, a hablar, a  reconocer las palabras, a tomarlas y hacerlas suyas, algo como el deseo de hablar.

El autista es un sujeto que dice no, que se niega, y esto mismo implica que su deseo como sujeto existe, pero que algo ocurrió que bloqueó la entrada a la palabra. Creo que rechazar esa entrada a la palabra es el modo de asegurarse su existencia de sujeto.
Afirmar su subjetividad rechazando la entrada en el lenguaje cuestiona nuestra idea de normalidad. Este cuestionamiento abre la perspectiva liberando al autismo de una idea predeterminada de anormalidad o incluso de enfermedad.

Conviene insistir en que los autistas no son deficitarios, no tienen ninguna incapacidad, no son discapacitados, son sujetos que dicen no a algo y que dicen no a un otro. Este negativismo es prueba de la subjetividad y de la autonomía del sujeto más allá de los determinismos, es la afirmación de lo propio. La subjetividad no puede ser reducida a los determinismos, sino que se funda como reactividad, como una reacción en contra.
Los juegos o sonidos o palabras repetitivas no son más que un intento de desembarazarse de lo traumático, donde se dejó de lado una parte de sí mismo.

En este día de concienciación sobre el autismo, me gustaría llamar la atención sobre algo, a mi entender importante, y hago un llamamiento, justamente porque lo importante a señalar es “el llamado”. Cuando la madre llama al niño por su nombre o por un calificativo cualquiera, marca la diferencia de lugares entre el niño y la madre, el llamado delimita el espacio intersubjetivo, es el reconocimiento de una persona separada. Y el llamamiento apunta a la importancia de este reconocimiento subjetivo.
Crear el espacio del encuentro intersubjetivo, transformar algo en un don, intercambiar, es entrar en la dinámica de la subjetivación.

Rosa Navarro Fernández
Psicoanalista. 





lunes, 4 de marzo de 2013

Encuentros con... 16 de marzo 2013

Este 16 de marzo podemos encontrar a Pierre Bruno, Psicoanalista que vive y trabaja en Paris. Miembro fundador de la Asociación de Psicoanálisis Jacques Lacan (APJL). Ha enseñado en la Universidad de Toulouse y en Paris VIII. Ha dirigido las revistas: Poésie, politique, psychanalyse (1993-2000) y Psychanalyse (2003-09). De sus numerosas publicaciones señalamos: Antonine Artaud-Poésie et réalité, Cours et décours d'une psychanalyse, (el día 15 de marzo 2013 por la tarde, presenta en la Universidad de Barcelona, su libro "Lacan, pasador de Marx. La Invención del síntoma" editado en castellano por P&S, se enviará invitación), en la actividad de Umbral en Barcelona, estos son sus datos:

 Coordinación de este ENCUENTRO CON: G. Baravalle y L. Kait 

Lugar: Pati Llimona c/ Regomir 3- Barcelona   

Día: sábado 16 de marzo 2013, 10.15 hs.

Entrada libre. Para más información 93-417-79-92 685 500 556

 

Fragmentos de su libro "Lacan, pasador de Marx, la invención del síntoma"

Si el síntoma es una cuestión decisiva, no es solamente porque aproxima y separa a Marx y Freud, según Lacan, sino también porque es un concepto que aproxima y separa a los psicoanalistas. Mantengo que el síntoma es un marcador originario de la no- relación-sexual, este fallo constituyente de la sexualidad, que le confiere su color de libido, mientras que otros psicoanalistas, contaminados todavia, a mi parecer, por una concepción psiquiátrica, es decir una concepción que da prevalecia al discurso del amo sobre el discurso del analista, ven ahí un enmascaramiento de esta inexistencia de la no-relación. El niño al nacer es ya hablado y es sobre este asiento hablador que él es promovido a la existencia y contradictoriamente anulado como cosa, del mismo modo que una palabra se supone que remplaza lo que designa. El síntoma emerge, inauguralmente, para manifestar la irreductibilidad de esta "cosa" traída a la existencia. No quiero ser gozado por el Otro quiere decir no quiero ser reducido a no ser más que eso que soy en la palabra del Otro. Antes mismo del estadio del espejo que le confiere su estatuto imaginario, el yo (je) se define en una alteridad, a aquel del que el Otro habla - es el síntoma que tomará, por ejemplo,la forma de un rechazo precoz a la leche materna.

Por otra parte, segundo debate entre pasicoanalistas: algunos toman el Nombre-del-padre como un caso particular del síntoma (...), otros entre los que me cuento, mantienen como esencial la distinción entre Nombre-del-Padre y síntoma, cada uno de los cuales implica una relación antagónica entre sujeto y Otro. El Nombre-del-Padre asegura en efecto la significación fálica, es decir el Uno que hace límite al Otro, o sea a una alteridad sin límite, que se traduce por un uso maníaco del lenguaje, donde nada viene como a acolchar un sentido estable. Lo que Lacan llama sinthoma, que es el producto de una identificación al síntoma, un arte de hacer con él (así Joyce transformando las palabras impuestas en "epifanías") es ciertamente lo que puede suplir al Nombre-del-Padre (en todo caso en Joyce), pero esta suplencia, que doma el desencadenamiento del significante, no es la función primera del sinthoma. Ésta es la alternativa a lo que se presenta, cuando el Nombre-del-Padre está instalado o suplido, como acción al nombre del Otro. No es que el sinthomna sea el pricipio de un  en nombre del sujeto, pero él ex-siste al sujeto y al Otro, lo que unos llaman "gracia", los otros "musa".

(Traducción Rosa Navarro) 

 

miércoles, 20 de febrero de 2013

Fragmentos

PREGUNTAS SOBRE EL AMOR

De Platón a Freud y Lacan, desde la inspiración de los mitos politeístas a la de los poetas, desde la novela al teatro. desde la ópera a la canción, el amor es muy celebrado y cada uno puede reconocer en él un rincón de su jardín secreto. (...)

 

El diálogo amoroso, la relación que intenta satisfacer una necesidad de intercambio que lleva al humano a intentar salir de su soledad para dar y recibir, al precio de una identificación con el otro al que se inviste, se construye a partir de la insatisfacción de cada uno. (...)

 

¿Acaso la noción de amor verdadero tiene sentido?

La cuestión del amor concierne al verbo y a la transferencia.

La cuestión del sexo afecta al verbo y al cuerpo. 


Fragmentos de la intervención de Claude Dumézil en las Jornadas de trabajo de la Fundación Europea para el Psicoanálisis, <<La diferencia sexual a debate>> Barcelona, 24 y 25 marzo 2007

jueves, 20 de diciembre de 2012

Fragmentos

 

 El síntoma para Freud

     Mientras que para el psiquiatra el síntoma es un signo entre otros de una enfermedad catalogable a partir de su mirada, y abordable <<desde fuera>> mediante la medicación o diversos trataminetos psicoterapéuticos, para Freud y el psicoanálisis el síntoma, en el sentido analítico del término, es aquello que el propio paciente reconoce como expresión de su sufrimiento.
(...)  Freud captó que en las neurosis, el síntoma resulta ser una solución de compromiso de un conflicto entre una representación sexual inconsciente y por ende reprimida, y la defensa que el yo le opone, en función de los mandatos de la consciencia moral (o superyo). (...)

     Los aportes de Lacan

     Lacan en su retorno a Freudmostró que lo incosciente está estructurado como un lenguaje, y que el síntoma es un efecto de la relación del sujeto con la palabra.
     Para él, se presenta como una traza borrada y se produce en la corriente de una plabra relativa a la verdad del deseo del sujeto, la cual busca abrirse paso, y por ello insiste. A través suyo un deseo reprimido apunta a ser reconocido, pero no es accesible para nadie porque está cifrado.  (...)

Autor Marcelo Edwards
Fragmentos de su artículo <<Síntoma, sinthoma y relación sexual >> publicado en el nº 1 <<La diferencia sexual a debate>>

viernes, 26 de octubre de 2012

CONTRAPORTADAS

NÚMERO 1
            

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                                                                  NÚMERO 2



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                                                      NÚMERO 3

 

PRESENTACIÓN

 Pretendemos abrir un ágora donde hacer públicos los interrogantes de la praxis del psicoanalista.

La experiencia de un psicoanálisis concierne a la relación del sujeto con su deseo inconsciente, su práctica es discursiva y consiste en el tratamiento de su materialidad literal.

La cura analítica se efectúa bajo transferencia, la cual a su vez depende del analista.
El compromiso respecto a la verdad concierne tanto al analista como al analizante. Del lado del analista se trata de sostener una clínica que apunte a lo real del síntoma, al goce implicado en el mismo; del lado del analizante de hacerse responsable de su acto.

La clínica permite interrogar de manera constante las diversas articulaciones teóricas resultado de la experiencia analítica, que es la vocación de nuestra publicación.

También pretendemos ser un espacio articulador entre la singularidad y las posiciones discursivas del sujeto en el lazo social, haciendo hincapié en los efectos del discurso capitalista y de la ideología cientifista en la sujetividad contemporánea.

Se trata de seguir impulsando el carácter subersivo que siempre tuvo el psicoanálisis, en tanto opera a contracorriente de cualquier ideología que genere la forclusión del sujeto y le exima de su responsabilidad, tanto en los traumas sexuales que lo constituyen como en el determinismo de sus síntomas. La sexualidad del ser humano está estructurada en términos de deseo, luego articulada con la ley simbólicay requiere una lógica, la de la sexuación.